La falta de existencias se produce cuando los niveles de inventario de un producto caen a cero, lo que hace que no esté disponible para la compra o el cumplimiento de los pedidos, lo que a menudo provoca la pérdida de oportunidades de venta y la insatisfacción de los clientes.
Se produce un desabastecimiento cuando la demanda de un producto supera el inventario disponible, lo que provoca que los pedidos no se gestionen. Esta situación puede afectar negativamente a la confianza de los clientes y a la reputación de la marca. Para las empresas dedicadas a la logística y el almacenamiento de 3PL, la falta de existencias puede provocar ineficiencias, un aumento de los costos y una pérdida de ingresos.
La gestión eficaz de los desabastecimientos implica un seguimiento preciso del inventario y una previsión de la demanda para garantizar que los productos estén disponibles cuando los clientes los necesiten. Al evitar el desabastecimiento, su empresa puede mantener la satisfacción de los clientes, evitar la pérdida de ventas y reducir los costos operativos.
En logística y almacenamiento, esto se traduce en operaciones más fluidas, menos interrupciones y mejores relaciones con los clientes, lo que, en última instancia, redunda en beneficio de sus resultados.