La eficiencia del envío es crucial para mantener la competitividad en la industria de la logística, ya que afecta directamente al ahorro de costos y a la satisfacción del cliente. Al reducir las ineficiencias en el proceso de envío, las empresas pueden ahorrar en combustible, mano de obra y otros costos operativos y, al mismo tiempo, brindar un servicio más rápido a sus clientes. La optimización del envío también ayuda a reducir la huella ambiental al minimizar los residuos y las emisiones de carbono.
Un ejemplo de la eficiencia del envío en acción es el uso de software de optimización de rutas para planificar las rutas de entrega más eficientes desde el punto de vista del consumo de combustible. Esto ayuda a reducir los costos de transporte y garantiza las entregas puntuales, lo que mejora tanto la rentabilidad como la satisfacción del cliente.