El embalaje es crucial en la logística porque protege los productos de los daños físicos, los factores ambientales y el robo durante el tránsito. Garantiza un manejo eficiente en toda la cadena de suministro, desde ubicaciones de almacenes hasta la entrega final, mejorando la precisión de la entrega y reduciendo los errores operativos.
Por ejemplo, al enviar artículos delicados o de alto valor, como productos electrónicos o productos perecederos, el embalaje especializado garantiza que los productos permanezcan intactos y sin daños, lo que minimiza las devoluciones y las quejas de los clientes. El embalaje adecuado también contribuye a optimizar el espacio del almacén y a agilizar los procesos de distribución.