Las piezas no leídas son artículos o componentes de un envío o inventario que los sistemas automatizados no pueden escanear ni reconocer, a menudo debido a códigos de barras dañados, etiquetas deficientes u otros problemas técnicos.
Las piezas no leídas son artículos o componentes de un envío o inventario que los sistemas automatizados no pueden escanear ni reconocer, a menudo debido a códigos de barras dañados, etiquetas deficientes u otros problemas técnicos.
Las piezas no leídas suelen identificarse durante las comprobaciones del inventario o el procesamiento del envío cuando los escáneres no las reconocen. Estos problemas pueden deberse a un embalaje dañado, a un etiquetado incorrecto o a códigos de barras poco claros u obstruidos. En el ámbito de la logística y la logística de terceros (3PL), la gestión eficiente de las piezas no leídas es crucial para garantizar unas operaciones fluidas y unos envíos precisos.
Las piezas no leídas suelen marcarse durante el escaneo, lo que requiere una intervención manual para verificar y procesar los artículos. Al abordar rápidamente las piezas no leídas, las empresas se benefician al mantener un control de inventario eficiente y garantizar las entregas puntuales. Esto también reduce el riesgo de errores en el seguimiento y mejora la eficiencia operativa general.
Las partes no leídas son importantes porque pueden retrasar la proceso de cumplimiento de pedidos, interrumpen la gestión del inventario y provocan errores en el seguimiento de los envíos. Identificar y resolver rápidamente las piezas no leídas ayuda a mejorar la precisión de las operaciones logísticas y evita errores costosos.
Por ejemplo, si un almacén recibe productos con piezas no leídas, puede provocar retrasos en la verificación del inventario y el envío de los productos. Al contar con procesos para abordar estos problemas, las empresas pueden mantener un funcionamiento fluido y evitar contratiempos en su cadena de suministro.