La localización cercana es crucial para las empresas que buscan equilibrar el ahorro de costes con los beneficios de la proximidad geográfica. Al elegir un ubicación cercana en el caso de las operaciones, las empresas pueden responder más rápidamente a los cambios en la demanda de los consumidores, lo que se traduce en una mayor satisfacción de los clientes. Además, la capacidad de trabajar en zonas horarias similares facilita la comunicación en tiempo real y la gestión de proyectos, lo que puede conducir a una mayor eficiencia y a reducir los plazos de los proyectos.
Por ejemplo, una empresa de tecnología con sede en EE. UU. podría optar por trasladar su desarrollo de software a México, lo que permitiría ahorrar costos significativos y, al mismo tiempo, mantener la supervisión directa y la colaboración con el equipo de desarrollo. Esta estrategia no solo mejora la productividad, sino que también garantiza que la empresa siga siendo competitiva en un mercado en rápida evolución.