Mantener una tasa de llenado alta es esencial para la satisfacción del cliente, ya que garantiza que los pedidos se completen a tiempo sin interrupciones. Una tasa de llenado baja puede provocar retrasos en los envíos, pedidos pendientes y clientes insatisfechos, lo que, en última instancia, repercute en los ingresos y en la reputación de la marca.
Por ejemplo, un top 3PL proveedor que trabaja con un comercio electrónico minorista puede optimizar la ubicación del inventario en varios almacenes para mejorar la tasa de llenado. Al aprovechar la previsión avanzada de la demanda y el seguimiento automatizado del inventario, el minorista se asegura de que los clientes reciban sus pedidos de forma rápida y eficiente, lo que reduce la pérdida de ventas y aumenta la confianza.