El peso imputable al transporte es crucial porque garantiza que los costos de envío reflejen con precisión el costo real del transporte de las mercancías. Si un envío es voluminoso pero liviano, cobrarlo en función del peso real podría generar precios injustos, mientras que el peso volumétrico garantiza cargos más precisos y justos.
También ayuda a las empresas a planificar mejor sus costos de envío y optimizar el embalaje. Al comprender cómo funciona el peso facturable por transporte, las empresas pueden gestionar su logística y reducir los gastos innecesarios eligiendo las opciones de envío más rentables.