La impresión 3D es crucial para las empresas de logística y 3PL porque ayuda a optimizar cadenas de suministro al permitir la producción de artículos bajo demanda, lo que reduce la dependencia de grandes inventarios. Con la capacidad de producir piezas y productos de forma rápida y local, las empresas pueden reducir los costos de transporte, disminuir las necesidades de almacenamiento y minimizar las demoras. El aspecto de la personalización también permite una adaptación más rápida a las necesidades de los clientes, lo que se traduce en un mejor servicio y satisfacción del cliente.
Por ejemplo, un proveedor de 3PL puede usar la impresión 3D para crear piezas de repuesto para la maquinaria de un centro de distribución, lo que permite realizar reparaciones más rápidas y minimizar el tiempo de inactividad. Esta capacidad de imprimir in situ y bajo demanda mejora la eficiencia operativa.